Ruta de navegación

Un acontecimiento sostenible y responsable

Desde hace más de 450 años, Estrasburgo hace brillar la magia de la Navidad. Todo comienza con la Chrìstkìndelsmärik, uno de los mercados navideños más antiguos de Europa, donde la historia se une al encanto.

  • Navidad para todos

Desde el primer paso en la ciudad, uno se siente transportado: el Gran Abeto de la plaza Kléber, majestuoso e iluminado, domina la plaza, mientras que miles de luces mágicas transforman las calles en un escenario encantador. Cada fachada, cada plaza cuenta una historia, un guiño al pasado y a las tradiciones alsacianas.

El Adviento se vive aquí con intensidad y autenticidad. El árbol de Navidad, mencionado ya en 1492, se erigía originalmente en los lugares públicos antes de entrar en los hogares en el siglo XVIII. Más tarde inspiró las famosas bolas de cristal soplado de Meisenthal, que sustituyeron a las manzanas utilizadas tradicionalmente como adornos tras un periodo de escasez.

Los bredle, los panes de especias y el vino caliente perfuman las calles e invitan a grandes y pequeños a compartir momentos de convivencia. La corona, que apareció en el siglo XIX, y el calendario de Adviento, inventado en 1903, marcan el ritmo de los días previos a la Navidad.

En estas tradiciones cobran vida los personajes legendarios de la Navidad en Alsacia: el Chrìstkìndel, un ángel vestido de blanco; San Nicolás, protector de los niños; Hàns Tràpp, figura de los cuentos locales; y Papá Noel.

Pero Estrasburgo, Capital de la Navidad, no se conforma con su legado: también sabe reinventarse. La artesanía local, la solidaridad y el saber hacer regional aportan un aire moderno a la tradición.

Desde marzo de 2025, el evento cuenta con la certificación ISO 20121, una norma internacional que reconoce su gestión responsable. Esta certificación destaca las iniciativas puestas en marcha para reducir los residuos, apoyar la economía local, reforzar la solidaridad y mantener un diálogo constante con todos los actores: público, expositores, socios y servicios de seguridad.

Gracias a este enfoque, Estrasburgo, Capital de la Navidad, ofrece una experiencia inmersiva, accesible para todos, que combina autenticidad, modernidad y compromiso responsable.

La Navidad en Estrasburgo es una historia viva, una invitación a compartir y a maravillarse… ¡Salga a descubrir su magia y déjese seducir por la ciudad y sus mercados navideños!